El imperialismo lingüístico. El caballo de Troya para justificar la Nación Catalana
Resumen: Una amenaza se cierne sobre la tranquilidad de Aragón y de España: la inclusión del catalán como idioma cooficial en Aragón. El sueño de la independencia de “los países catalanes” que incluiría parte del Aragón oriental tiene fecha límite en el 2012, avanzando como espada de Damocles bajo la mirada inconsciente, la dejadez y contumacia de nuestros representantes políticos aragoneses y españoles. Mientras tanto, el nacionalismo catalán va introduciendo lentamente cambios culturales en una parte de la sociedad aragonesa, utilizando para ello la lengua catalana hasta conseguir quebrar la unidad lingüística de todos los aragoneses y españoles.
Que duda cabe que la lengua forma lazos consistentes entre los ciudadanos. Muchos Estados han entendido que para defender la unión y la cohesión permanente entre sus territorios es necesario apoyar una única unidad lingüística. Pero, esto mismo lo ha entendido perfectamente el nacionalismo catalán y lo ha convertido en su consigna, por eso se empeña en reagrupar los distintos dialectos en una lengua común. ¿Pero cómo es posible conseguirlo? Penetrando culturalmente en los territorios, introduciendo sus costumbres y cambiando la historia, como ocurre en el Aragón oriental.
Las fronteras de un Estado suelen ser estables cuando prevalece una única unidad lingüística, por eso los Estados con futuro son aquellos que se empeñan en mantener dicha unidad, cuando ésta se rompe, el Estado queda a merced de los separatistas. Visto desde el punto de vista del nacionalista catalán, si se consigue unificar el idioma dialectal y quebrar la unidad lingüística y cultural, se tiene más de la mitad del camino recorrido para la incorporación de nuevo territorio y para la posterior secesión de España.
Una nación que quiera perdurar refuerza su idioma, sus costumbres, sus leyes. Es decir, busca su unidad e identidad cultural. Los nacionalistas entienden que la lengua es la esencia misma de la nacionalidad, por ello se empeñan en resaltar su identidad, y su diferenciación lingüística. Para ampliar sus dominios promocionan artificialmente su idioma catalán y devastan la cultura aragonesa del Aragón oriental, porque el nacionalismo catalán persigue un objetivo final: que el Aragón oriental forme parte de los países catalanes, como un paso previo antes de su independización.
En 1996 con fondos de la Generalidad, Jordi Pujol hizo reeditar el libro de Josep Armengou i Feliu de 1958, Justificación de Cataluña. El propio Jordi Pujol calificaría al libro de “apasionante”. Se puede afirmar que éste forma parte, entre otros, de la inspiración del nacionalismo catalán. De algunos de sus párrafos, que detallo a continuación, usted mismo podrá deducir hasta qué punto la ideología del nacionalismo catalán constituye una amenaza a la tranquilidad de nuestra convivencia en Aragón y en España. Dice así:
“Es la hora de la catalanización persistente y paciente de los inmigrados, sobre todo de los niños, e incluso de los mismos catalanes que una educación antinacional descatalanizó. El solo hecho de haber nacido en Cataluña y ser padre de catalanes no es suficiente para ser catalán (…) Las zorras y los sapos de nuestro país también han nacido en Cataluña y no decimos que sean propiamente catalanes.”
“Advertimos que quien se ha domiciliado en Cataluña y no quiere entender el catalán, es un enemigo que no merece otro trato que el de enemigo“.
“La nacionalidad catalana no se reduce a la Cataluña estricta, sino que comprende también, como todo el mundo sabe, Valencia, las Islas Baleares, el Rosellón, Andorra, es decir: los Países Catalanes. A los cuales hemos de añadir las tierras de poniente atribuidas, injustamente, a las provincias aragonesas”.
Podríamos seguir con otros escritos parecidos de los nacionalistas catalanes, pero creo que con esto ya es suficiente. Intentaré resumir a continuación, cómo utiliza el nacionalismo el idioma como punta de lanza para conseguir sus fines expansionistas.
Todo empieza en el sueño catalanista de “los países catalanes”, el cual es un sentimiento profundo del nacionalismo catalán que brota de la exaltación de las diferencias culturales, el idioma, y el odio al forastero. El triunfo del nacionalismo catalán está siendo posible gracias a que el Estado español ha abandonado al ciudadano catalán, pero no porque lo haya abandonado económicamente, sino porque ha permitiendo que el nacionalismo se apodere de su libertad, de su idioma y de su historia.
La nueva forma de contar la historia, ha necesitado el apoyo de la Generalidad y la desidia de los partidos políticos nacionales, que han dejado ganar mucho terreno al nacionalismo excluyente, una y otra vez. Por poner un ejemplo, en 1968 la editorial MATEU, S.A. editaba Dolça Catalunya, en el fascículos 75 habla de “La Catalunya aragonesa”. Quizás uno de los primeros cambios en la versión de la Historia donde se sustituye la Corona de Aragón por una Confederación catalano-aragonesa, donde el Aragón oriental se convierte en tierras catalanas bajo administración aragonesa. La prensa catalana también participó activamente en la promoción del catalanismo, y del sueño nacionalista de los “países catalanes”. En 1987 el diario AVUI editaba un especial en que Josep Carod-Rovira explica con detalle el proyecto: política, social, economía, radio y televisión, editoriales. La idea es que Cataluña debería pasar a ser un Estado libre asociado como paso previo a la independencia, que se llevaría a término en el año 2012.
El afán expansionista catalán hacia el Aragón oriental es apoyado tanto por el Gobierno de la Generalidad como por el Gobierno de Aragón que preside D. Marcelino Iglesias, pero también por algunos aragoneses pro-catalanistas. Se financian asociaciones para fomentar el uso del idioma catalán sobre el aragonés, se introducen actividades culturales para que los ciudadanos del Aragón oriental se identifiquen con la cultura catalana, se promueve y financia escuelas en catalán, etc. La puesta en marcha de la catalanización del Aragón oriental responde a un claro afán expansionista del nacionalismo catalán, en busca de mayor influencia para generar una única identidad, asimilando culturalmente vastos territorios de Comunidades vecinas como la aragonesa, y todo ello acompañado del abandono y la desidia del Gobierno de Aragón sobre nuestro patrimonio cultural de todos los aragoneses.
En la zona fronteriza con Cataluña,que los nacionalistas llaman la franja de poniente que va desde la Ribagorza hasta el Matarraña en los límites de la provincia de Castellón, decir que donde no se habla castellano, se habla catalán es contar mentiras a la opinión pública, porque en nuestra riqueza cultural también está en esas lenguas romances del Aragonés oriental mantenidas durante siglos, que aunque compartan las mismas raíces con el “leridano”, por haber evolucionado ambas del latín y sus influencias de las lenguas del sur de Francia, son patrimonio aragonés y distintas del Catalán. Además si el “leridano” se parece en algo al “aragonés oriental” o “chapurriau”, es quizás porque Lérida perteneció en su momento también al reino de Aragón.
Si el gobierno d
e Aragón llegara a imponer el catalán en contra del sentimiento de la mayoría de los aragoneses, significaría el enterramiento cultural de una parte importante de nuestra historia. Borrar de un plumazo parte de nuestro patrimonio cultural. Esto dejaría en evidencia las debilidades, la mediocridad y la incultura de nuestros gobernantes aragoneses. Y todo esto, a pesar que el Estatuto de Aragón no faculta al Gobierno de Aragón para decidir sobre la oficialidad de la lengua. El Estatuto se limita a decir: “Las lenguas y modalidades lingüisticas propias de Aragón, gozarán de protección”.
Si Gobierno de Aragón tiene el insano empeño de claudicar al nacionalismo catalán, al querer implantar en Aragón el catalán como lengua oficial junto al castellano, desde el pCUA (partido Ciudadanos Unidos de Aragón), no tenemos más alternativa que seguir actuando en defensa de los intereses de Aragón para intentar evitar que el Gobierno aragonés rompa nuestra unidad lingüística y cultural. Los ciudadanos aragoneses deben saber que lamentablemente por culpa de nuestros representantes políticos podemos llegar a ser víctimas del imperialismo catalán. Por eso también acudimos en defensa de los ciudadanos del Aragón oriental y nos adherimos a la plataforma “No hablamos Catalán”.
Por otra parte, desde el pCUA lamentamos la ausencia del PP aragonés y el poco apoyo informativo de la prensa en Aragón, de no haber sido así, la manifestación del 4 de Julio de 2008 hubiera contado con muchos más aragoneses. Como siempre, la prensa nacional hizo más por difundir nuestra protesta que la prensa aragonesa. No obstante, aún cuando la prensa aragonesa, cada vez más oficialista menospreciara nuestra manifestación (en la que asistieron unos 2.000 manifestantes según la COPE), lo importante es que muchos aragoneses, aun sintiéndose desinformados, apoyaron la manifestación con verdadero entusiasmo aragonesista.
Más comentarios en:
Minuto digital
Noticias relacionadas:
Libertad Digital. Por Jorge Vilches



El último párrafo de tu comentario es lo que más me preocupa. La ausencia de quienes deberían defender la iniciativa.
En estas situaciones, siempre viene a mi mente una de las citas de Edmund Burke:
“Para que triunfe el mal, tan solo es necesario que los buenos no hagan nada”
Saludos.