Bajando el listón de lo «políticamente correcto»

miércoles 30 de enero de 2008

No sé ustedes pero yo, me estoy empezando a cansar de tanto populismo, de tanta oferta inútil, de tantas promesas, por no decir subastas que no aportan nada bueno, ni para la economía ni para la sociedad, y donde el único fin es conseguir el «braguetazo electoral». No me extraña que los ciudadanos estén hartos, hartos y cansados de escuchar a una clase política que no da la talla, del populismo del partido en el gobierno que llegó de rebote para cambiarnos el mundo a golpe de talonario, de los que perdieron su reino por una foto en las Azores y de los nacionalistas que aprovechan cualquier oportunidad para crear su propio reinado de Taifas.
Me preocupa nuestro futuro, y fundamentalmente el de nuestros jóvenes, con la política ZP de "pan para hoy y hambre para mañana". Sólo basta escuchar cómo se quiere dilapidar el dinero de nuestros impuestos comprando voluntades a cuatrocientos euros por persona (excluyendo a los autónomos y las rentas más bajas de quienes no tienen obligación de declarar), doscientos diez euros más al mes para el alquiler si eres joven (no para el que lo necesita, ni en función de su renta), y dos mil quinientos más con el “cheque bebe”. ¿Que por qué me preocupa todo esto?, pues porque nuestro superávit presupuestario es cíclico, y hoy se prevé un cambio en el ciclo económico que nos llevaría al déficit, y porque de esta manera se estaría hipotecando el futuro. Claro que es necesario disminuir los impuestos para otorgar poder de compra adicional a la maltrecha economía familiar, pero esta política de la chequera ZP, es a todas luces una compra de votos inmoral. Si ahora dicen que dicha política es necesaria, y que lo que anuncian en realidad es una rebaja de los impuestos, entonces ¿por qué no se ha hecho antes?, ¿por qué se excluye a los autónomos y familias de rentas bajas?.
Estoy preocupado por el futuro el de Aragón y el de España, entre otras razones: por cómo suben los precios, por el abultado déficit exterior, por la falta de competitividad de la economía española, por las consecuencias de la paralización del sector de la construcción, por los obstáculos a la libertad de mercado y la competencia, por el poco apoyo que reciben los autónomos y los pequeños empresarios que son los que generan más empleo, por el bajo nivel de formación de nuestros jóvenes, por el clientelismo político, por el aumento del paro, por el engrosamiento del tamaño del Estado, por el despilfarro público, y aunque me dejo algunas otras cosas, sobre todo estoy preocupado por la libertad de expresión, porque deseo un país libre cuya prensa no esté cautiva del poder político, y porque estas políticas a lo único que nos abocan es a engendrar un país de mendigos.
No se ustedes, pero yo estoy cansado, hastiado de unos políticos capaces de negociar con quien siembra el miedo y la destrucción en nuestra sociedad y pactar con aquellos quienes quieren dividir nuestra nación, cansado de la ideología de género del gobierno socialista, de los políticos carentes de principios y valores que sólo buscan no perder el culo a base de recortar las libertades y derechos de los ciudadanos. Lo que yo quiero es un país con valores, con principios, con derechos, con igualdad ¿acaso es mucho pedir?. Quiero un país donde se respete la vida, un país amante de la paz, donde se piense siempre en el derecho de los niños y en su educación, no en el alineamiento político, quiero un país donde se respete la libertad de culto, donde se recompense el mérito y la capacidad, el trabajo y la iniciativa. ¿Es que acaso somos pocos los que queremos una sociedad así?.
Espero que aquellos que hablan de lo políticamente correcto por su naturaleza estúpidamente simplista, sepan que más allá de sus narices hay personas inteligentes a las que pretenden tomar por ignorantes, y que muchos de nosotros hemos pensado que ya estamos cansados de sus sistemas de privilegios.
No quiero que exista distinto trato fiscal dependiendo de cuál sea la Comunidad Autónoma en la que uno resida, no quiero tener en Aragón peor sanidad que en otras Comunidades. Yo quiero tener los mismos salarios para igual trabajo, las mismas oportunidades, la misma educación de calidad para mis hijos, las mismas facilidades para que nuestros mayores puedan acceder a residencias. Me preocupa cómo se trata a nuestros recursos humanos y naturales, la economía familiar y la pérdida de su poder adquisitivo y de empleo, por eso, habiendo tantas cosas que resolver también me da vergüenza escuchar a los políticos aragoneses que en vez de pensar en solucionar los problemas muchas veces por ellos generados como: la vivienda, la saturación de la sanidad, el endeudamiento de 204 millones de euros de las empresas públicas de la Comunidad; lo único que les importa es enzarzarse en discusiones estériles, sobre si el estadio del Real Zaragoza debe estar aquí, que si mejor debe estar allá. Discusiones tan superfluas que no me extraña que muchos ciudadanos, no quieran ya votar por nadie. Me pregunto, ¿Por qué no se ocupan de lo que realmente importa al ciudadano?, podrían empezar por cuidar nuestros recursos y nuestro patrimonio cultural y artístico. No se ustedes pero yo, estoy hastiado de tanta tomadura de pelo, cansado de unos políticos catalanes, que sin ningún pudor, sin ningún empacho ni vergüenza, quieren expoliar los recursos y los bienes de Aragón al amparo de la tibieza de nuestros políticos aragoneses; por eso aragoneses, me gustaría que nos acompañaran el sábado 2 de febrero a las 13:00 h. en el Pso. María Agustín, 36, sede de la DGA, para requerir a nuestro gobierno autonómico a que rechace firmemente la pretensión de la Generalidad de Cataluña de expoliar los bienes artísticos de Aragón que nos pertenecen.

El partido Ciudadanos Unidos de Aragón (pCUA) se concentrará en Zaragoza para exigir la devolución de los bienes. Próximo sábado 2 de Febrero de 2008

viernes 25 de enero de 2008

El pasado lunes 21 de Enero de 2008 un grupo de militantes del partido Ciudadanos Unidos de Aragón (pCUA), entre los que se encontraban su presidente D. Adolfo Herrera W y su Secretario General D. Gunther Zevallos, ambos cabezas de lista de las candidaturas por Zaragoza y Huesca respectivamente, se presentaron en Lérida acompañados de una docena de militantes de su partido para reclamar la «devolución inmediata y sin dilación» de todos los bienes que forman parte del patrimonio artístico y cultural de los aragoneses, y que se mantienen en el museo de Lérida sin justificación alguna y vulnerando la legalidad, por este motivo, la delegación del pCUA entregó sendos escritos tanto en la delegación del Gobierno de la Generalidad, como en el obispado y en el Ayuntamiento de dicha capital ilerdense.

Los diarios leridanos se hicieron eco de la reclamación y plante del pCUA frente a las Instituciones Leridanas. Los aragoneses recibieron numerosas muestras de apoyo tanto por parte de los ciudadanos de Lérida y aragoneses residentes en la localidad. Para el pCUA son los políticos catalanes y no el pueblo de Lérida, ni su Obispo, quienes se oponen a la entrega de los bienes aragoneses, instrumentalizando en su propio beneficio y con la complacencia del gobierno aragonés y la desidia de otros partidos políticos aragoneses. La manifestación que transcurrió sin incidentes fue seguida por la prensa ilerdense y por el canal44 de Zaragoza. Hay que destacar que la noticia que aparece en portada en el diario «La mañana» y en la página de Cultura del periódico catalán-ilerdense «Segre», ha pasado «casi desapercibida» para algunos medios de comunicación aragoneses, lo que da que pensar.

Así mismo, las recientes declaraciones a los medios de comunicación del administrador apostólico del obispado de Lérida Javier Salinas, quien manifestó que consideraba justo el derecho a opinar y manifestarse, en referencia al plante del pCUA en Lérida, y a raíz precisamente de su manifestación han servido para que algunas agrupaciones ilerdenses vuelvan a pedir su dimisión, por mostrarse según ellos, a favor de los aragoneses. Los dirigentes del pCUA consideran que ha llegado el momento de actuar con firmeza para defender los intereses de Aragón. Por este motivo, el pCUA ha solicitado autorización para convocar una manifestación a la delegación de Gobierno de Aragón, que se realizaría el próximo día sábado 2 de Febrero a las 13:00h frente al Edificio Pignatelli: Sede del Gobierno de Aragón. Pso. María Agustín, 36; invitando a las fuerzas políticas que quieran sumarse a entrar en contacto con la directiva del pCUA, manteniendo así el compromiso que su presidente adquirió cuando en un debate de canal44, donde precisamente participaban algunas fuerzas políticas aragonesas, declaró telefónicamente lo acontecido en Lérida y la voluntad de convocar la manifestación para el sábado 2 de Febrero. Asimismo, el pCUA quiere hacer extensiva la invitación a todos los ciudadanos aragoneses para que acudan al acto con intención de pedir al presidente Marcelino Iglesias que actúe ya como corresponde a un presidente de una comunidad como la nuestra, y en consecuencia, defienda los verdaderos intereses de Aragón y de su patrimonio cultural y artístico.

El Secretario General del pCUA manifestó que su agrupación «siempre defenderá los intereses de Aragón», y que si ellos, los políticos catalanes, exigieron en su día la devolución del archivo de Salamanca, porqué los aragoneses no podemos hacer lo propio con los bienes artísticos si nos ampara la razón y la ley.

Noticias relacionadas:
Diario del Alto Aragón
Aragón Liberal
España Liberal
Digital24horas

El pCUA acude a Lérida para exigir la devolución de los bienes artísticos aragoneses

martes 22 de enero de 2008


Un grupo de simpatizantes del partido Ciudadanos Unidos de Aragón (pCUA), se han presentado hoy lunes 21 de Enero de 2008 en Lérida, tanto en la delegación del Gobierno de la Generalitat en Lérida, el Obispado y en el Ayuntamiento de dicha capital, con la intención de exigir la “devolución inmediata” de todos los bienes que forman parte del patrimonio artístico y cultural de los aragoneses, pues pertenecen irremisiblemente al patrimonio artístico y a las parroquias aragonesas. El pCUA, en palabras de su propio Presidente D. Adolfo Herrera y su Secretario General D. Gunther Zevallos, denuncian además, lo que parece ser la expropiación ilegal por parte del Gobierno Catalán de unos los bienes que no forman, ni nunca han formado parte de su colección. Además, la Generalitat estaría vulnerando sus propias competencias para catalogar “como propios” bienes que no les pertenecen. El pCUA espera que se respeten las leyes, y recordaron el caso del archivo de Salamanca, en esta ocasión ocurre la situación inversa, pues el Gobierno de la Generalitat de Cataluña se niega a devolver lo que no le pertenece a pesar de las sentencias canónicas favorables a las posturas aragonesas y que además son equiparables en derecho. Igualmente el pCUA exige al Gobierno aragonés de Marcelino Iglesias que deje de marear a sus ciudadanos y actúe con la firmeza que hasta hoy no ha tenido, o no ha querido tener. Del mismo modo manifestaron ante diversos periodistas, que es voluntad del partido Ciudadanos Unidos de Aragón velar por los intereses de los aragoneses, y que ninguna institución catalana puede impedir que se cumpla la ley, por lo que si fuera necesario estarían dispuestos a convocar y acudir con más ciudadanos aragoneses a Lérida o donde haga falta para conseguir la devolución inmediata de los bienes aragoneses.
Gunther Zevallos.

Ver vídeo pCUA Lérida

Noticias relacionadas:
Diario La mañana de Lérida
Diario del Alto Aragón
Aragón Liberal
Además véase:
Diario Segre de Lérida del martes 22 de Enero de 2008
Heraldo de Aragón pág 4 del martes 22 de Enero de 2008

«La tercera España». La España Liberal

jueves 17 de enero de 2008

La frase «la tercera España» se introdujo por primera vez en la campaña del partido Ciudadanos Unidos de Aragón (pCUA) hace ahora casi ocho meses, fue acuñada por nuestro presidente del partido D. Adolfo Herrera. Véase periódico Empresarios de Aragón de julio de 2007. Aunque esta frase no es nueva, germina cómodamente en el laboratorio de ideas que constituye el Foro de Pensamiento Ciencia y Tecnología de Aragón, y hoy por hoy forma parte de nuestra filosofía como partido, es decir, sobre el modo de pensar y entender los mecanismos necesarios y las líneas básicas de actuación en relación con nuestra orientación política y también económica. Se trataría de acabar con la división irreconciliable, el enfrentamiento entre las dos Españas, desde el radicalismo de la izquierda utópica a la prepotencia de la derecha conservadora, para buscar un proyecto de sociedad no excluyente que desde nuestro punto de vista debería estar representada por la ideología liberal y reformista con clara vocación en defensa de los intereses del ciudadano.
Por tanto, la idea de la «tercera España» considera que nuestro sistema social debe acabar con las discordias que desgarran periódicamente España. Se trataría de encontrar aquello que nos une a partir de la identificación de los problemas y acabar con lo que estos representan en toda su extensión. Y aunque es posible que en el camino surjan soluciones alternativas, para nosotros debe primar la búsqueda del interés común, el interés de los ciudadanos. Como dice Adolfo Herrera: para nosotros, el pCUA y para muchos millones de ciudadanos españoles el problema es precisamente que estamos prisioneros de ese enfrentamiento histórico, la sin razón, las pasiones partidistas, el intento de anular y excluir, y convertir al adversario en enemigo. Ese es el «nudo gordiano» de la convivencia entre españoles, y esta es la situación por la que hay que poner todos los medios a nuestro alcance como única forma para conseguir la supervivencia como sociedad, por tanto, debemos superar y solucionar el problema para siempre.
Nuevas organizaciones políticas son necesarias para acabar con esta turbulencia histórica e histérica. La mayoría de españoles abogamos por una convivencia pacífica y queremos evitar disputas irreconciliables entre ideologías contrapuestas en el modo cómo entienden que debe organizarse la sociedad. Bajo este punto de vista es necesario excluir los extremismos, buscar el talante moderado de un sistema liberal y democrático capaz de realizar las actuaciones y reformas que creemos deben seguirse de forma pragmática, y respetando siempre al ciudadano.
Respecto a los sistemas de organización social, en la economía por ejemplo, no se trataría de asignar todo el protagonismo al mercado como árbitro de las relaciones económicas, porque reconocemos que este adolece de una serie de ineficiencias, pero tampoco que el Estado pase a convertirse en el interventor de todas nuestras relaciones económicas. Nosotros creemos en una sociedad basada en el esfuerzo y el conocimiento como valores fundamentales, una sociedad abierta capaz de buscar la prosperidad en sus propias virtudes y crítica sobre la forma de actuar de sus gobernantes y del sector público. Queremos impedir el clientelismo y el caciquismo político se instalen definitivamente en España. No queremos un Estado que discrimine a parte de su población, queremos que se distribuya el gasto público de forma equitativa para que todos los ciudadanos tengamos las mismas oportunidades de desarrollarnos independientemente de la comunidad Autónoma en la que residamos, un Estado que premie el mérito y la capacidad, y no el pelotazo y la especulación, un Estado que no ahogue los esfuerzos emprendedores y las iniciativas del pequeño empresario generador de empleo, un Estado que sepa gestionar adecuadamente los recursos y que de cuentas de sus gastos al ciudadano, un Estado que garantice la competencia entre empresas y la libertad de mercado. Queremos una sociedad donde el Estado no se convierta en el protagonista exclusivo de nuestras vidas queriéndolo controlar todo, porque pensamos que el Estado debe estar al servicio del ciudadano, y no al contrario. Estas son algunas razones por la que pensamos en la necesidad de remodelar del Estado, aunque no las únicas.
La falta de compromiso de nuestros gobernantes con la sociedad civil por acabar con los problemas reales del ciudadano demuestran su mediocridad. El crear nuevos problemas a los ciudadanos a base de fustigar o de hurgar en las secuelas del pasado, no sólo nos parece estúpido, si no también arrogante. Los partidos políticos no deben gobernar para garantizar sus propios intereses, deben gobernar para garantizar los intereses y las libertades del ciudadano.
Con estas ideas, y muchas otras más, nació el pCUA. Cuando entramos en contacto con UPyD trasladamos esta idea Carlos Martínez Goriarán y a Rosa Díez, y lo hicimos con la más absoluta sinceridad y con la intención de conseguir aunar esfuerzos para abrigar este cambio. Lamentablemente a pesar de nuestras buenas intenciones, nuestras ideas, y nuestro pragmatismo, no pudimos hacer nada pues los elementos más radicales de la izquierda (Ciutadans – grupo A. Robles) estaban ya infiltrados en UPyD, como diría Adolfo Herrera, acabó por liquidar cualquier atisbo de concordia y entendimiento. Las falsas acusaciones, la descalificación, las intrigas e injurias, solo me mostraron lo bajo que pueden caer algunos y que nada había cambiado en los posicionamientos de la izquierda que se había afincado en UPyD, a pesar de que hoy proclamen a los cuatro vientos su espíritu conciliador. La izquierda y el progresismo utópico disfrazados de un seudo liberalismo, por apoderarse, se quieran apoderar hasta de la idea de «la tercera España».
Cuando en su día como miembro de su Consejo político se me pidió que hiciera propuestas para mejorar su manifiesto fundacional (con el plazo de un día), decidí centrarme en aspecto que consideraba el más importante para mi, y donde realmente podía aportar un cambio liberal: Las medidas economías. Transcribo literalmente parte del manifiesto y mi propuesta de modificaciones que finalmente no se tuvieron en cuenta, para que sea el lector quien lo valore en su justa dimensión:
UPyD Medidas económicas, que respeten la estabilidad promuevan el desarrollo y la competitividad de la economía española, las desigualdades regionales. El Estado ha de mejorar la educación, formación y seguridad de los trabajadores, propiciar por medio de las infraestructuras la integración del mercado interior. Favorecer la investigación y la innovación en las empresas. Garantizar la libertad económica y el ejercicio de la libre competencia.
Propuesta pCUA Medidas económicas que respeten la estabilidad económica, promuevan el desarrollo y la competitividad de la economía española, a través control de la demanda pública y de medidas fiscales y legislativas que garanticen el crecimiento económico productivo, y el equilibrio presupuestario. Buscar la equiparidad fiscal entre las distintas Comunidades Autónomas españolas, y corregir las desigualdades regionales. Promover una Ley especial de vertebración y cohesión del Territorio de modo que las provincias y comarcas menos favorecidas en términos de población y producción reciban un impulso en su desarrollo y sean tratadas con un régimen económico-fiscal especial. Evitar la competitividad fiscal entre comunidades autónomas dentro del Estado español, y una mejor fiscalidad para evitar la deslocalización de las empresas. El Estado ha de mejorar la educación, formación y seguridad de los trabajadores, propiciar por medio de las infraestructuras la integración del mercado interior. Mejorar nuestra legislación para luchar contra los monopolios, tanto privados como públicos, y abrir los mercados a una mayor competencia. Favorecer la investigación y la innovación en las empresas. La investigación no sólo como un esfuerzo público sino también privado. Introduciendo incentivos fiscales importantes a las empresas que financien proyectos de investigación que repercutan en la competitividad de las empresas y en la sociedad. La falta de productividad de la economía española no es culpa ni de los trabajadores, ni de los empresarios, es culpa de nuestra política económica y fiscal, y del eje vertebral de nuestras leyes. Garantizar la libertad económica y el ejercicio de la libre competencia. Preparar una Ley de Ordenación Urbanística y del Suelo, que permita liberalizar el suelo e impida la financiación pública mediante la venta de suelo y la especulación.
Hoy estas medidas serían algunas de las que impulsaría el pCUA en caso de obtener la confianza del ciudadano.
Le advertimos a Carlos Martínez Goriarán que sería un grave error situar a UPyD más a la izquierda si se quiere del propio PSOE, y que por ese camino nosotros como liberales no podíamos seguir en su proyecto, que entendíamos que UPyD no podía proclamarse liberal pues no asumía todos sus postulados del liberalismo, entre ellos el económico. Por decirlo de otra manera, la «tercera España», la «España Liberal» no estaba representa en su manifiesto tal como nosotros lo habíamos concebido. Otra cosa muy distinta es que actualmente el olfato político de Rosa Díez le diga que necesita «la tercera España liberal» para diferenciarse del PSOE y que para ello tenga que valerse de cualquier argumento (propio o ajeno) si lo que quiere es encandilar al grupo de posibles votantes liberales y a los desencantados del PP. Apoderándose de las palabras en su propio beneficio, aunque en su día menospreciaran estas mismas ideas. Lo dijimos claramente por activa y por pasiva: por ese camino difícilmente podrán convertirse en un partido bisagra, ni mucho menos la tercera vía política de España.

Gunther Zevallos

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Diario Liberal. Por Lydia Morales: La Tercera España

¿En qué piensan los aragoneses para estas próximas elecciones?

lunes 7 de enero de 2008

Empieza el nuevo año 2008 con muchos sobresaltos económicos, los más importantes son que aumenta la inflación y el paro. El efecto «Zapatero en el país de las maravillas» que le llevó en su día a afirmar que estábamos en la Champion League económica de los países más desarrollados del mundo, nos suena cada vez más vacío de argumentos. El paro se cierne sobre la economía como la espada de Damocles, la construcción ha parado en seco y arrastra el propio crecimiento de la economía, el déficit exterior es cada vez más abultado. Mientras el resto de políticos se frotan las manos, y con el viento a su favor lanzan las redes sobre la mar embravecida, a ver si pescan votos.
El asunto no es baladí y puede costarle las elecciones al partido socialista. No obstante, los políticos deben saber que los ciudadanos españoles pueden cuestionarse sus políticas cuando aquellas estén poco fundamentadas. Asuntos como: cuál va a ser la prioridad en política exterior, cómo se han de destinar los esfuerzos económicos del Estado para alcanzar la equidad, qué se piensan hacer para mejorar la educación en España, qué políticas económicas se seguirán para reducir el crecimiento de los precios y mejorar la competitividad de la economía, cuál será la política de empleo, etc., deberían tratarse con más profundidad. No obstante, fuera de toda racionalidad simplista a la que algunos partidos políticos pretenden conducir al electorado, y más allá de entender la política únicamente como una cuestión de orden nacional, no hay que olvidar los propios intereses de los aragoneses, intereses que han sido evitados por la mayoría de partidos políticos afincados en nuestra comunidad. En el caso de los partidos de ámbito nacional, quizás por estar supeditados a su política centralista; o en el caso del resto de partidos aragoneses, tal vez por su política de «dejar hacer, dejar pasar».
Me resulta difícil pensar que nuestros representantes políticos aragoneses puedan defender los intereses de Aragón y ofrecer propuestas interesantes, o bien quizás estas sean sólo «humo» para contentar al electorado. Esto es lo que pienso después de comprobar la situación de tanta empresa pública aragonesa deficitaria, de ser una de las comunidades autónomas más inflacionistas de España, de los altos precios de las viviendas, del expolio de las obras de arte, de permitir que el caudal del Ebro sea controlado por los catalanes, de no hacer nada para conseguir el paso fronterizo mediante la travesía central que una España a través de los Pirineos con Francia. Sinceramente, lo único que veo son propuestas en algunos casos populistas que anuncian mayor gasto público para «comprar votos», y que acabarán como siempre en una mayor presión fiscal.
Creo también que ya es hora de actuar en defensa de lo nuestro, de nuestros recursos, velar por los intereses de los ciudadanos aragoneses y presentar propuestas que representen verdaderas soluciones a los problemas que afectan a los aragoneses, porque conseguir lo justo para Aragón es también conseguir lo justo para España. Ni Aragón, ni ninguna otra comunidad debe estar sometida a los intereses muchas veces contradictorios que tienen los grandes partidos de ámbito nacional con las distintas comunidades autónomas. Aragón ni mucho menos debe ser ninguneada por otras comunidades, por eso, hay que devolver la voz al ciudadano aragonés, recoger su última palabra y representar sus intereses en el Parlamento español.
Mi compromiso, como Secretario del partido Ciudadanos Unidos de Aragón es velar por los derechos y libertades individuales de los ciudadanos en todos los ámbitos de su vida y desde la más absoluta independencia. Como liberal no puedo compartir ninguna política que pretenda conseguir algún tipo de privilegio para personas o empresas, o a aquellas que pretendan convertir a los ciudadanos en siervos del Estado, y en mi partido no estamos dispuestos a ceder a los ideales utópicos de ningún iluminado o grupos de presión que pretendan restringir nuestras libertades.
Vamos a defender con igual firmeza los intereses de nuestros trabajadores y de nuestras empresas en el resto de España. Exigiremos la transparencia de las cuentas públicas, de modo que cada anuncio de nuevos gastos se justifiquen y se expliquen al ciudadano, para que este sepa cuáles serán las repercusiones sobre nuestros impuestos, o sobre el endeudamiento público. Porque creemos que el esfuerzo emprendedor no debe estar cautivo, ni atornillado por la política fiscal asfixiante del Estado, ni de los gobiernos Autonómicos, queremos unas cuentas claras y transparentes, porque pensamos que el Estado y sus Autonomías deben gestionar adecuadamente los ingresos públicos y no generar déficits innecesarios que supongan tarde o temprano una mayores impuestos para las familias, porque somos conscientes que todo exceso de gasto público siempre tiene consecuencias negativas para la economía, tal como ocurre en el seno de nuestra propia unidad familiar cuando gastamos más de lo que ingresamos.
Igualmente los partidos políticos tienen el deber moral de aclarar a los ciudadanos cuál es su idea de España, de si están o no dispuestos a pactar con partidos que no creen en la unidad de la nación española y buscan la secesión, o si por el contrario están dispuestos a marcar los límites de las Autonomías para evitar a los nacionalismos excluyentes. Desde el partido Ciudadanos Unidos de Aragón, tenemos muy claro que Aragón es España y que ninguna Comunidad Autónoma debe de tener ventajas sobre alguna otra, que la defensa del Estado español se inicia en la defensa de la igualdad entre las distintas Autonomías, donde prevalezca: una misma fiscalidad, las mismas prestaciones sanitarias, los mismos derechos y las mismas obligaciones, las mismas posibilidades de desarrollarse como personas y como empresas, los mismos salarios de los empleados públicos, el mismo esfuerzo inversor por parte del Estado, la misma oportunidad de usar la lengua común, la misma educación, etc. Creo que España necesita recobrar su espíritu nacional y esto sólo es posible si los partidos políticos creen en la igualdad de las Autonomías que es lo que reclamamos los ciudadanos.
Nuestra actual clase política en el gobierno nacional y autonómico ha hecho muy poco por mejorar las expectativas de futuro de nuestros jóvenes, y un ejemplo muy claro lo tenemos en la vivienda. Está visto que este sistema de controles de precios del suelo, deja al ciudadano a merced de los caprichos del gobernante de turno, siendo este tipo de actividad pública lo más próximo a una intervención coercitiva de la autoridad política sobre sus ciudadanos, que impide que sea el propio mercado quien reconduzca realmente nuestros esfuerzos individuales, de modo que sean ellos, las autoridades políticas, quienes tengan el poder sobre nosotros para someter y poder decidir discrecionalmente cada vez sobre más cosas de nuestra vida privada. ¿Es que queremos ser siempre la servidumbre agradecida del gobierno de turno?, ¿es que acaso queremos que nuestro derecho a una vivienda digna dependa de una simple lotería?, ¿o es que debiéramos estar eternamente agradecidos a las viviendas de protección oficial, cuando realmente es posible construir viviendas a un precio similar y a las que todos tendríamos acceso?
Debemos empezar a pensar en otras formas de financiación de nuestras corporaciones locales que eviten la especulación sobre el suelo público. A nadie se le escapa que los ayuntamientos con su afán de conseguir dinero, están recalificando terrenos para otros usos ciudadanos y que son vendidos para edificar en ellos, lo que aumenta la concentración de viviendas y también de comercios, comprimiendo a tal punto nuestras ciudades que las vuelven intransitables para los vehículos casi a todas horas del día. Las necesidades de financiación de los ayuntamientos igualmente les ha llevado a elevar constantemente los impuestos como el caso del IBI. Pero, también hay otras formas de recaudación encubiertas, leyes autonómicas que habría que abolir, por ejemplo, aquellas que amplían el período para la descalificación automática de las viviendas de protección oficial. El pCUA no quiere hacer distinciones entre viviendas, porque no somos partidarios de la regulación y porque es posible conseguir viviendas a precios similares a los actuales de protección, simplemente ofreciendo suelo a precios razonables.
Pensemos que muchos de nuestros problemas actuales probablemente ya estarían resueltos si durante estos años de gobierno socialista nacional y autonómico nuestra preocupación no se hubiera dirigido únicamente por cuestiones secundarias y superfluas, y si nos hubiéramos ocupado más por la letra pequeña de aquellos a quienes confiamos parte de nuestro bienestar y el cuidado de nuestros recursos, y por ende de nuestro futuro. Lamentablemente las decisiones de nuestras autoridades políticas suelen estar condicionadas de manera directa con la posibilidad de obtener réditos electorales, y muchas veces estas se consiguen ofreciendo mayor gasto público, lo que quizás no sepa el ciudadano es que el dinero provendrá de sus propios bolsillos a través de mayores impuestos.
La apuesta por mejorar nuestro bienestar futuro, está ligada a la necesidad de utilizar eficazmente los recursos de nuestra sociedad, intentar mejorar los salarios de los trabajadores, apoyar las iniciativas de los empresarios y cuidar de nuestros recursos naturales. ¿De qué nos sirve formar médicos, ingenieros y otros profesionales en nuestra universidad, si luego estos mismos recursos humanos se marchan a otras comunidades y países porque en Aragón los salarios son bajos o no encuentran trabajo?, ¿de qué nos sirve tener los trenes AVE si luego los trabajadores Aragoneses que viven en Zaragoza, pero trabajan en otras ciudades próximas no pueden utilizarlo por los precios monopólicos prohibitivos?, ¿por qué no nos ocupamos por controlar este monopolio y proponer precios justos y descuentos por el uso diario de estos medios de trasporte?, mejor aún, ¿por qué no facilitamos el retorno de esos trabajadores y evitamos perder población?
La pequeña empresa creadora de empleo es otro aspecto que no queremos olvidar. Los autónomos y las pequeñas empresas son las que mayor empleo generan y sin embargo son las más castigadas fiscalmente. No queremos acabar con la gallina de los huevos de oro, queremos que el pequeño empresario no se sienta ahogado con tantos impuestos y presionado con tanta burocracia coercitiva que aniquila su espíritu emprendedor. El uso oportunista que hacen algunos políticos de que la falta de productividad de nuestra economía dicen tiene fácil arreglo a corto plazo «pagando menores salarios», esto es culpabilizar al trabajador de la falta de productividad en la empresa. Pienso que todo incremento de los salarios que sea inferior a la inflación es engañar al trabajador, hacerle perder poder adquisitivo, cuando los verdaderos culpables de la falta de productividad de la economía española son los actuales responsables políticos, quienes no han puesto los medios necesarios para garantizar la competencia y quienes no hay propiciado verdaderos sistemas de I+D+i para ayudar a las empresas, a quienes además les están multiplicando los trámites, los controles y las inspecciones, impidiendo el desarrollo de nuevas empresas, favoreciendo al gran capital que cada año anuncia mayores beneficios. Si queremos más competencia, para que esta sea efectiva necesitamos apoyar la creación de nuevas empresas, y no obstaculizar al pequeño empresario o favorecer las actitudes abusivas de las grandes empresas monopolísticas y oligopolistas. Es necesario dinamizar el espíritu emprendedor, disminuir los impuestos para la pequeña empresa, eliminar la excesiva burocracia, las restricciones comerciales y de cualquier índole, etc. Es decir, en definitiva queremos menos economía especulativa y más economía productiva.